lunes, 21 de septiembre de 2015

Trail por la Sierra de los Arrazauces

Como ya he comentado en alguna otra entrada del blog, la zona donde vivo no es el medio ideal si a uno le gusta salir al encuentro de la montaña a la hora de dar zancadas, por lo que toca echarle imaginación o bien hacer algunos kilómetros en coche en busca de escenarios más idóneos. 
El pasado fin de semana, aprovechando mi estancia en La Haba, era "obligatorio" hacer una escapada a la Sierra de los Arrazauces, que se eleva en medio de la comarca de La Serena y que comparten los municipios de La Haba, Campanario, Quintana de la Serena y Valle de la Serena.  En esta ocasión opté por ir hasta la aldea de La Guarda, perteneciente al municipio de Campanario, para desde allí, hacer un recorrido por la Sierra de este a oeste. A La Guarda se llega a través de la carretera EX-346 que une Don Benito con Quintana de la Serena, y una vez allí, se puede dejar el coche en el pueblo (o la bici, como fue mi caso).
Cruzamos el pueblo por la calle principal y a la salida del mismo encontramos un cartel que nos indica el camino de acceso a un alojamiento rural, ese es el que debemos tomar. Continuamos unos dos kilómetros por ese camino y a la altura del Arroyo Carbonera giramos a la izquierda para internarnos en la Sierra. En cuanto ascendemos un poco encontraremos multitud de pistas forestales, trochas y cortafuegos siempre rodeados de bastante vegetación, en su mayor parte eucaliptos, pinos y matorral. Hay que señalar que si bien no estamos a gran altitud si que podemos encontrar bastantes desniveles, con lo cuál podremos hacer un entreno de cierta exigencia. 
Una de las mejores opciones es recorrer la Sierra de este a oeste, empezando en La Guarda y culminando con la subida al Puerto La Cabra (en el término municipal de La Haba), lo cuál serían en torno a unos 22 kms. en total. Los fines de semana es muy habitual encontrar grupos de ciclistas haciendo la ascensión a dicho puerto, ya que se trata de un recorrido clásico entre los "bikers" de la zona, así que si además de correr os gusta dar pedales, la experiencia es de lo más recomendable, yo he realizado la subida en bici desde La Haba y merece la pena, pues la dureza del recorrido se ve de sobras compensada por las vistas que podremos disfrutar desde el mirador del puerto. 
Volviendo a las zancadas, decir que si bien podemos encontrar terreno con cierta exigencia, en ningún caso se trata de zonas técnicas como las que abundan en otras partes de la región; los que hayáis participado en la Carrera Ciudad del Granito de Quintana de la Serena, sabréis de lo que hablo, y es que a pesar de la dureza en ningún caso el terreno se asemeja a La Pencona u otras pruebas de referencia regional. Si no conocéis la zona es mejor no aventurarse sol@, pues una vez nos internamos en la sierra es fácil despistarse y puede ser complicado encontrar el camino correcto para volver, así que mejor informarse antes o intentar hacerlo acompañado. Si estás leyendo esta entrada y tienes intención de hacer un entreno por allí puedes contactarme para cualquier duda que te surja o para hacer el rodaje juntos. Como siempre, la intención es dar a conocer y poner en valor cualquier entorno en el que practicar este deporte que nos apasiona. 

Nos vemos corriendo.

jueves, 20 de agosto de 2015

Estamos muy quemados

Tras más de dos meses de descanso en cuanto a carreras y crónicas de las mismas, volvemos a las andadas, y lo hago con un tema del que preferiría no tener que hablar. Dice el gran Hovik Keuchkerian (músico, actor, compositor, monologuista, ex-boxeador...y multitud de cosas más) que el cabreo es parte de la inspiración. Pues bien, estoy cabreado, y mucho. Y este cabreo es lo que me ha empujado a volver a escribir tras más de dos meses con el cartel de "Cerrado por vacaciones" en el blog. 
Salvo que viváis aislados en una burbuja, a estas alturas tod@s sabréis lo que ha ocurrido en Sierra de Gata. Vale que incendios ha habido siempre, vale que malnacidos que no tienen nada mejor que hacer que quemar el monte también los ha habido siempre y desgraciadamente los seguirá habiendo, hasta ahí nada nuevo, pero el escenario que se nos presenta tras la entrada en vigor de la nueva Ley de Montes puede ser realmente complicado. Algunos ven la puerta entreabierta a la especulación con la superficie forestal, yo la veo abierta de par en par. No tengo necesidad alguna de ser políticamente correcto para expresar mi opinión sobre este tema, me parece una de las mayores chapuzas y atropellos que se han cometido en mucho tiempo, por eso celebro las recientes declaraciones del gobierno regional dejando claro que no se va a recalificar ni un solo metro cuadrado de la superficie quemada. Dicho lo cuál, que nadie se equivoque, no me voy a desviar del tema principal de este blog, no voy a dar un golpe de timón para ponerme a hablar de política, pero es que en este caso no se trata de política, se trata de sentido común, algo de lo que muchos carecen. ¿Qué podemos hacer para paliar en lo posible este desastre? 
Subida al Puerto de Santa Clara
Pues nada mejor que visitar la Sierra de Gata, nada mejor que disfrutar de una comarca que sigue siendo un paraíso para practicar deportes al aire libre, y que en esta ocasión nos necesita más que nunca. Con una red de senderos perfectamente señalizados y que recorren la comarca en su totalidad, el GR-10 y multitud de senderos de pequeño recorrido, esta comarca es una gozada para la práctica del mountain bike, del senderismo y, sobre todo, del trail. El tramo del GR-10 que une Acebo con San Martín de Trevejo es una gozada, que decir del sendero que nos lleva desde Gata hasta el Puerto de Castilla, o mi favorita: La ruta que asciende desde San Martín de Trevejo hasta el Puerto de Santa Clara, una auténtica maravilla con unas vistas espectaculares tras el esfuerzo. Esos son solo algunos ejemplos de lo que esta comarca ofrece a los amantes del deporte en plena naturaleza, pero hay mucho más. No olvidéis que a pesar de los intentos de algunos y la complicidad de otros, la Sierra de Gata sigue siendo verde.

martes, 9 de junio de 2015

"Pencona is Pencona"

Hace algún tiempo leí una entrevista al gran Kilian Jornet en la que le preguntaban cuál era la carrera más dura en la que había tomado parte, y tras describir varias de las múltiples pruebas en las que había participado, finalmente añadió: "Zegama is Zegama" (la entrevista era en Inglés), refiriéndose a la Maratón de Montaña Zegama-Aizkorri, a la que cada mes de mayo acude lo mejor del trail mundial. Si alguien nos preguntase que carrera de montaña es la más dura de las que se celebran en Extremadura, posiblemente la respuesta de la mayoría de los enamorados de esto de dar zancadas entre riscos, zarzas y arroyos de montaña, sería La Pencona. 
Perfil de la carrera
Este año La Pencona soplaba su octava vela y en esta ocasión, además de la prueba larga de 29 kilómetros, tenía lugar la I Mini Pencona, con 16 kilómetros y 1400 metros de desnivel acumulado. En esta ocasión, a la ya habitual expedición compuesta por Alicia, Lourdes, Ariel y yo, se unía Paco Arroba, dispuesto a debutar en carreras de montaña y hacerlo a lo grande, en la prueba de 29 kilómetros, el resto optamos por cubrir los 16 kilómetros de la Mini. Habíamos decidido pasar la noche en la zona para ahorrarnos un madrugón aún mayor, de tal modo que llegamos a Losar de la Vera, lugar elegido para montar el campo base, mientras Neymar le daba la puntilla a la Juventus y los culés ya celebraban su quinta Copa de Europa. Tras una cena rápida y algo de charla, cada uno a sus aposentos a descansar para afrontar lo que nos esperaba al día siguiente. A las 6:30 desayuno en la cafetería del hostal y a las 7:15 salida del grupo hacia Aldeanueva. En la zona de salida, situada en el Puente de San Gregorio, se respiraba un ambiente muy bueno desde primera hora, y tras recoger los dorsales acompañamos a Paco a la salida de la prueba larga, que tuvo lugar unos minutos después de las 8:00 h., suerte compañero y hasta dentro de "un rato". 
El Equipo A
El resto, tras la foto de rigor, tomamos la salida a las 8:30 h. desde el mismo lugar que había partido la carrera larga. Como viene siendo habitual en este tipo de carreras en las que la distancia no es muy larga, la gente suele salir a tope, a pesar de que desde el primer momento las rampas son bastante exigentes y la salida es cuesta arriba. Pues bien, tras un poco de callejeo siempre ascendente por las calles de Aldeanueva de la Vera, la carrera sale del pueblo por el camino de los Cosos, para seguir ascendiendo hasta prácticamente el kilómetro 6. En uno de los tramos más duros hasta ese momento alguien me saluda, es Jose Arias, seguidor del blog y al que no conocía personalmente (gracias por seguirme Jose, yo ayer no pude seguirte en carrera, ibas fuerte, jeje...la próxima vez lo intentaré). Un poco antes de ese punto, y tras compartir los primeros kilómetros con el recorrido de la prueba larga, habíamos tomado un desvío a la derecha para internarnos en un bosque espectacular, atravesado por un sendero sobre el que era una gozada correr.
Salida explosiva. Foto: Orellana Runners
Hasta llegar a ese punto, y a pesar de que había que superar alguna rampa importante, el recorrido permitía correr la mayor parte del tiempo, lo cuál hizo que la carrera fuese muy viva desde el primer momento. Tras el paso por el primer avituallamiento afrontamos una zona más cómoda con alguna pequeña rampa, pero sin muchas exigencias, dejando a un lado el charcón de agua que sirve de abastecimiento a la población de Aldeanueva, y en poco tiempo alcanzamos el punto más alto del recorrido, 1070 metros de altitud. Tras una breve parada en el segundo avituallamiento para coger unas gominolas, continúo corriendo, ya que al llevar la mochila de hidratación no paré a beber en ningún momento. En ese punto afrontamos la primera bajada importante del día, la de la Baera del Yedrón, que si bien no era muy técnica, te obligaba a estar alerta, ya que en muchos tramos la altura de los pastos hacía imposible ver donde pisabas. Tras atravesar una garganta, ligera subida a través de un sendero que durante unos cientos de metros atraviesa un precipicio espectacular, la carrera continúa por una zona de continuas subidas y bajadas que nos llevaría hasta el camino de las Culatas, la gran bajada del día, más de tres kilómetros de exigente bajada sobre un camino de piedras con un desnivel muy pronunciado. Esta parte de la carrera me recordó mucho a la última bajada de la Carrera de Arroyomolinos de Montánchez, y eso fue lo que hizo que me la tomase con relativa calma, para no acabar con los cuádriceps en el mismo estado que en aquella ocasión.
Casi hecha. Foto: Tony Hurtado
Así que tras un buen rato zigzagueando sierra abajo, cubro los últimos kilómetros de la prueba y escucho de nuevo la megafonía y los aplausos de la gente que se agolpa en la zona de meta. Acabo en 1:41:52, puesto 69 de la general y 15 de mi categoría. Mientras espero a que lleguen el resto de compañeros disfruto de un vaso de limonada de la que reparten en la meta. Aparece Lourdes, parando el crono en 2:01, a continuación Alicia, con 2:10, a pesar de haber sufrido un percance y entrar cojeando, y finalmente Ariel con 2:32. Tras la ducha y el cambio de ropa, vuelta a la zona de meta para ver la entrada del último compañero, Paco Arroba, que luciendo la camiseta del club de su pueblo, Villanueva corre...y mucho, cubrió los 29 kilómetros en 4:18 tras sufrir también una "pequeña cornada" (esto es así Paco, a los que no se arriman no les pilla el toro, tu decidiste enfrentarte al miura, jejeje...ya lo dice el eslogan: si no fuera dura todo el mundo la haría). Ahora toca descansar y colgar las zapatillas hasta después del verano, y no hay mejor forma de hacerlo que con el buen sabor de boca que nos ha dejado esta gran carrera. Muy buena organización, buen ambiente, bolsa del corredor espectacular y una limonada que sabe a gloria. Este año récord de inscritos, con un total de 274 corredores, 132 en la prueba corta. Haciendo las cosas así de bien, el año que viene seguro que aún seremos más.

Gracias a Tony por las fotos, espero que te recuperes pronto y la próxima vez que nos veamos tú también estés en carrera.

Nos vemos corriendo. 

sábado, 2 de mayo de 2015

Mini Trail Nocturno Sierra de la Mosca

Tras pasarme el mes de abril totalmente en blanco en lo que a competiciones se refiere, tocaba volver a ponerse un dorsal, en esta ocasión la cita era en la Sierra de la Mosca de Cáceres. El 1 de mayo a las 22:00 h. tenía lugar la primera de las dos pruebas nocturnas que la FEXME ha incluido este año en el calendario de Carreras de Montaña. A priori, me llamaba la atención el hecho de competir de noche, a posteriori, he de decir que la experiencia ha sido espectacular. 
Perfil de la carrera
Tras más de una semana parado como consecuencia de un resfriado, eran muchas las dudas que tenía antes de la carrera, hasta el punto de que el día anterior me planteé seriamente no ir, pues aunque estaba mejor, no estaba del todo recuperado y tenía serias dudas incluso de poder terminar la carrera. Finalmente, decidí tomar la salida y a ver que pasaba. Una vez más, acompañado por Alicia y Lourdes, que ya han cruzado al lado oscuro y tienen inoculado el veneno del trail, Ariel en esta ocasión decidió no vestirse de corto y centrarse en las fotos y los ánimos. Llegamos a Cáceres antes de las 20:00 h., con lo cuál teníamos tiempo de sobra para recoger los dorsales y la bolsa del corredor (por cierto, excelente), tomar algo tranquilamente y charlar sobre la carrera mientras poco a poco la zona de salida iba recibiendo a más corredores y el ambiente era cada vez mejor. A las 22:00 h. salida neutralizada desde el instituto AL-QÁZERES y tras unos metros de recorrido urbano, bocinazo y al encuentro de la Sierra. 
Zona de salida. Foto: Ariel
Desde el primer momento, el ritmo es brutal, el hecho de no ser una distancia muy larga y la ausencia de grandes desniveles hicieron que la gente saliese a tope de revoluciones, y en esas circunstancias resulta complicado no contagiarse por la euforia y llevar un ritmo no adecuado, así que decido levantar un poco el pie y ser algo más conservador al menos durante la primera parte de la carrera. Los primeros kilómetros son bastante duros, pues aunque de forma progresiva, no dejamos de ascender sobre un camino en bastante buen estado que justo antes de alcanzar el punto más alto del recorrido, los 634 m. de las antenas, se convierte en una pista de cemento rugoso con bastante buen agarre.
Foto: Pedro Reig
Tras el primer paso por las antenas afrontamos la primera gran bajada de la noche, que me pareció espectacular, una zona de campo a través con una pendiente muy pronunciada pero perfectamente señalizada, fue verla y despojarme de cualquier poso de prudencia: ni resfriado, ni falta de entrenamiento, ni dudas sobre cómo iba a terminar la carrera, tocaba disfrutar, y este tipo de bajadas reconozco que me vuelven loco, así que tocaba disfrutar y lanzarse ladera abajo y aprovechar para ganar varias posiciones. Una vez superados los 600 metros de bajada más agresiva, durante los siguientes 3 kilómetros (hasta casi el kilómetro 8) el perfil de la carrera se suaviza y se puede correr a ritmos parecidos a cualquier carrera llana. A partir de ese punto y hasta coronar las antenas por segunda vez el recorrido se endurece notablemente y durante los siguientes 7 kilómetros afrontamos un continuo sube y baja que no nos dará tregua.
Foto: Ariel
Tras superar el kilómetro 11, en una de las zonas más fáciles de todo el recorrido, tropiezo con una rama y caigo, golpeándome ambas rodillas y haciéndome rozaduras en las manos. Pierdo varios segundos y posiciones pero a pesar de lo aparatoso de las heridas, la cosa no pasa a mayores y puedo seguir corriendo sin problemas. Continúo hasta el siguiente avituallamiento, en el que tras lavarme las heridas de las manos, una voluntaria me coloca un apósito que al menos me sirve para cortar la hemorragia de la mano derecha. A partir de ese momento se inicia la segunda subida a las antenas, y fuerzo el ritmo para volver a engancharme al grupo con el que he perdido contacto debido al parón en el avituallamiento, cosa que consigo a pocos metros de coronar las antenas.
Foto: Pedro Reig
Tras superar por segunda vez el punto más alto del recorrido iniciamos un espectacular descenso por una zigzagueante senda con bastante piedra suelta que nos llevará de nuevo al casco urbano de Cáceres para poner fin a algo más de 18 kilómetros de diversión en plena sierra con un tiempo de 1:50:37, puesto 75º de la clasificación general. Con respecto al resto de la expedición, Alicia se marcó un carrerón y acabó con buenas sensaciones en el puesto 126º de la clasificación general con 2:11:50, y Lourdes acudió una vez más a su cita con el pódium, terminando 3ª de su categoría y 97ª de la general con 1:56:47. A Ariel hay que agradecerle su compañía, sus ánimos y el reportaje fotográfico. Una vez más, la FEXME ha dado en el clavo, y esta primera de las dos pruebas nocturnas del calendario ha resultado un éxito, perfectamente organizada y señalizada, con un trabajo espectacular por parte de los voluntarios del instituto Al-Qázeres y una bolsa del corredor muy completa. Enhorabuena por la iniciativa, así da gusto.

Nos vemos corriendo.

miércoles, 8 de abril de 2015

De vuelta al trail por la Sierra de Magacela

Esta entrada debería ser la crónica de la Carrera del Calvario que el pasado 3 de abril (Viernes Santo para más señas) se disputó en La Zarza, pero ese día, en lugar de tomar la salida de dicha carrera y disfrutar de un entorno fantástico para el trail, yo me encontraba en Frankfurt por cuestiones laborales, completando una Semana Santa atípica donde las haya: Sin vacaciones, sin procesiones, sin torrijas, sin sol...sin correr...incluso sin cerveza y sin salchichas !! pero eso es otra historia...
Así que una vez de vuelta a la normalidad y tras más de una semana de descanso tras la Subida al Convento de La Lapa, tocaba volver al encuentro de los senderos. Aprovechando que pasaba unos días en La Haba, mi pueblo, pues que mejor plan que internarme en la Sierra de Magacela en busca de nuevos recorridos "traileros", pues hacía tiempo que tenía intención de explorar más en profundidad esta zona. En medio de la comarca de La Serena (del árabe "Serna", que significa llanura o extensión de terreno) la Sierra de Magacela es como un oasis en el desierto, un "pequeño" montículo en medio de la llanura que intenta alcanzar sin lograrlo los 600 metros sobre el nivel del mar. Posiblemente no sea el mejor ni el más exigente de los escenarios a la hora de entrenar para enfrentarse a la montaña, pero es lo que hay, y con un poco de ilusión y una pizca de imaginación, pues nos podemos currar un buen entreno "trailero", en cualquier caso, siempre será mejor que correr en llano, ¿o no? 
A medida que nos acercamos a la sierra, las anchas pistas forestales van convirtiéndose en caminos más estrechos y pedregosos para culminar su metamorfosis en pequeñas veredas que nos permiten acceder a los puntos más altos de la sierra. La parte de solana, la cara a la que se accede desde la carretera BA-6311, es atravesada por un camino pedregoso pero de bastante anchura por el que se puede recorrer la sierra de este a oeste ganando altitud de manera muy progresiva. A mitad del camino encontramos una trocha que sale a la derecha y que nos llevará hacia las antenas, podemos tomar esta trocha o podemos continuar corriendo medio kilómetro más para llegar a un pequeño claro en el que haremos un giro de 180 grados y nos internaremos en un sendero que va pegado a la cresta de la sierra, se trata del sendero SL-BA 82, homologado por la FEXME, y que nos conducirá a las pinturas rupestres del Abrigo del Águila.
Siguiendo el sendero cruzamos la carretera BA-6311, que une Magacela con La Haba para descender unos metros siguiendo el trazado del GR-115, perfectamente señalizado, y desde allí podemos culminar el entreno subiendo al Castillo de Magacela, desde el cuál, tras salvar unas rampas bastante duras, obtendremos una panorámica inmejorable de toda la comarca de La Serena. Por cierto, cada mes de agosto, el Ayuntamiento de Magacela organiza la Milla Vertical Guerrero de Magacela, con salida en la parte baja del pueblo y meta en el castillo; tuve la ocasión de hacerla en 2013 y es de lo más recomendable para poner a prueba las piernas y los pulmones, pero de eso ya daré cumplida información cuando toque.

Nos vemos corriendo. 

martes, 31 de marzo de 2015

I Subida al Convento de La Lapa

El Convento de La Lapa, antes de su reconstrucción, fue una ermita construida por el primer Conde de Feria, Don Lorenzo Suárez de Figueroa, en honor a San Onofre. El pasado sábado 28 de marzo tuvo lugar la I Subida al convento de La Lapa, encuadrada dentro de la I Copa de Carreras de Atletismo de Montaña Sierra Gorda. 
Convento de San Onofre
Hicimos acto de presencia los mismos que la semana anterior habíamos disputado el Trail Corto en Cabeza la Vaca, en esta ocasión se unió a la expedición Guille, compañero del Club Atletismo Badajoz. La salida estaba prevista a las 11:30 de la mañana, con lo cuál se preveía una alta temperatura, pronóstico que se cumplió, endureciendo aún más el recorrido. Tras recoger los dorsales y calentar un poco, siempre con la vista puesta en las brutales rampas que habría que afrontar en breve, nos disponemos a tomar la salida. A las 11.30 somos algo más de 60 corredor@s los que afrontamos las dos vueltas a un circuito de 4.600 metros. La pendiente media del recorrido es del 7%, con una pendiente máxima del 28%. A pesar de esos datos no puede decirse que sea una carrera de montaña, pues una vez salvado ese desnivel, el descenso no es nada técnico, y las zonas de bajada y llano posteriores por las que se accede nuevamente a La Lapa son idóneas para gente rápida que se desenvuelva bien en llano y que logre defenderse en las subidas. Por ello, muy pocas caras conocidas de las pruebas que organiza la FEXME se dieron cita en la prueba. En cuanto al desarrollo de la carrera, la salida fue explosiva, como si se tratase de una prueba totalmente llana, así que salí más deprisa de lo habitual para no verme descolgado demasiado pronto.
Tras unos primeros 600 metros totalmente llanos y que nos llevarían a la salida del pueblo, tomamos un camino que comienza a subir sin tregua y provoca que la carrera se rompa. A pesar de esas rampas tan duras, y contrariamente a lo que suele ser habitual en las carreras de montaña, durante la primera vuelta no camino en ningún momento, y completo la subida corriendo, lo cuál me permite adelantar varias posiciones. Se trata de un camino con bastante roca suelta, piedras y ramas, a pesar de lo cuál, no es nada exigente ni peligroso. Una vez coronado el punto más alto de la carrera, giramos a la izquierda y empezamos a bajar por un camino bastante ancho y con algo de roca suelta, pero también bastante fácil, y es ahí donde los más rápidos empiezan a recuperar posiciones y yo a perderlas. Tras el primer paso por meta, la historia se repite, gano algunas posiciones durante la subida, a pesar de que en esta segunda vuelta hice algunos tramos andando.
Durante el descenso y la zona llana que daba acceso al pueblo, vuelvo a perder las posiciones que había recuperado subiendo, y tras un repecho que a esas alturas se hizo bastante duro, giro a la izquierda para volver nuevamente a La Lapa y tras unos doscientos metros de callejeo entrar en meta en el puesto 26º con un tiempo final de 48:23. La verdad es que siempre es una buena noticia la aparición de nuevas pruebas, sobre todo si estas se desarrollan en el medio natural, pero el entorno de La Lapa tiene potencial para organizar algo con más enjundia, algún trail de 17 o 18 kilómetros por el entorno de media montaña que rodea al pueblo sería más que interesante. Ahora solo falta que alguien lo vea y que pueda llevarse a cabo. Por cierto, organización de diez, recorrido muy bien señalizado, muchos voluntarios situados en los puntos clave del recorrido y avituallamiento con agua y fruta más regalo de una camiseta conmemorativa. Creo que es un hecho destacable, tratandose de una prueba gratuita. Y con esta carrera pongo fin a un mes de marzo bastante movido, ahora toca descansar una semana para volver a las zancadas tras Semana Santa y con la vista puesta en el Trail de la Sierra de la Mosca en Cáceres, momento en que volveré a lucir dorsal.

Nos vemos corriendo.

martes, 24 de marzo de 2015

IX Carrera por Montaña Sierra de Tentudía

Esto no para. Aún con el buen sabor de boca que me dejó la carrera de Montánchez, el pasado fin de semana tocaba poner rumbo a Cabeza la Vaca para tomar parte en la Carrera por Montaña Sierra de Tentudía, que este año soplaba su novena vela. Había formalizado la inscripción hacía varias semanas, y al no saber como recuperaría de Montánchez, me inscribí en el Trail Corto (11 kilómetros) en lugar de en la Media Maratón y, como sospechaba, me quedé con ganas de más. 
Perfil de la carrera
Llego a Cabeza la Vaca a las 9:10, y tras aparcar en los aledaños del campo de fútbol me encamino a recoger el dorsal a la Plaza de España. El hecho de haber tres distancias (11k, Media Maratón y Trail Largo) y que la salida de las tres pruebas coincidiese en horario hacía que el ambiente fuese espectacular. Mucha cara conocida entre los participantes, pues a pesar de la coincidencia en fecha con la Maratón y Media Maratón de Badajoz, los habituales del circuito FEXME no quisieron perderse esta nueva cita con la montaña. Casi 500 participantes entre las tres pruebas y 118 inscritos en el Trail corto. Además de los habituales, la cercanía geográfica con Andalucía provocó que los corredores de la comunidad vecina fuesen mayoría. Una vez recogido el dorsal me encuentro con el grupo de amig@s y compañer@s de fatigas en los entrenos "traileros" por el Parque de Tres Arroyos, Lourdes y Ariel, de la AACB, y con Alicia, compañera del Club Atletismo Badajoz, que habían decidido pernoctar en la zona.
Para Ariel y Ali el día era especial, pues era su primera carrera de montaña. Tras pasar el obligatorio control de dorsales, foto de grupo y al arco de salida. La salida es bastante rápida, pues el primer kilómetro y medio es en descenso, y los que aspiraban a disputar la victoria en la carrera corta salieron con ritmos similares a cualquier prueba urbana. Yo me sitúo en la parte media del pelotón, pero pronto empiezo a ganar posiciones, pues como es lógico, los que toman parte en la Media Maratón y en el Trail Largo se lo toman con bastante calma. Tras algo de callejeo por el pueblo cambiamos de superficie y empieza lo bueno: Un camino que desciende para girar a la izquierda y empezar a subir hacia la Cota de Cerro Molino, a casi 950 metros de altitud. La subida es bastante progresiva y se puede correr durante todo el trayecto. Una vez alcanzado el punto más alto del recorrido y superado el primer avituallamiento, situado en el kilómetro 4, descendemos por una pista asfaltada hasta llegar a un cruce de caminos perfectamente señalizado en el cuál tendríamos que desviarnos a la izquierda mientras los participantes en la Media Maratón y el Trail Largo continúan por el camino de la derecha.
Con una extraña sensación de "yo debería haber tomado el otro camino", giro a la izquierda e inicio un descenso precioso a través de una vereda empedrada sin ninguna dificultad técnica pero algo resbaladiza debido a las últimas lluvias. La bajada no dura mucho, y tras una zona donde el barro era más denso, de nuevo el camino se empina y comenzamos a subir a través de una trocha con porcentajes importantes y que me obligan a caminar durante un rato. Tras salvar doscientos metros de desnivel llego al segundo avituallamiento, situado en el kilómetro ocho, y tras parar a beber un poco continúo subiendo durante doscientos metros más hasta alcanzar la Cota La Buitrera, de nuevo por encima de los novecientos metros de altitud. El siguiente descenso fue el más bonito de toda la carrera, con apenas ochocientos metros, pero tenía de todo, barro, piedras, ramas, zarzas, una auténtica carrera de obstáculos que salvé con bastante solvencia para hacer frente al último repecho de la carrera, y una vez superado este, lanzarme a por todas hasta la meta en un descenso interminable que me conduciría hasta la meta. Un tiempo final de 1:02:58, vigésima posición de la general, y quinto en mi categoría fue el broche final a 11 kilómetros de diversión que me supieron a poco, a muy poco. Ariel y Alicia acabaron su primer trail con muy buenas sensaciones y Lourdes, para no perder la costumbre, se encaramó en la tercera posición de la clasificación femenina, un pódium más...y los que quedan. El próximo sábado más, estaremos en la I Subida al Convento de La Lapa.

Nos vemos corriendo.